El dinero no sólo sirve para comprar cosas o servicios. El dinero es importante porque, usándolo de manera responsable, nos garantiza sufrir menos cuando somos adultos.
Así debieron hablarnos en nuestra infancia, pero el mensaje no fue tan efectivo. Veíamos películas y caricaturas en las que los niños vendían limonada, pero nadie nos habló sobre el día que tenemos que decirle adiós al trabajo, sobre la importancia de tener un lugar donde terminar nuestra vida sin angustia, y sobre todo, dejar un patrimonio para la familia. Suena catastrófico y apocalíptico, pero es real, por esto es urgente la educación financiera para niños, porque los preparamos para la realidad. Una buena cantidad de ésta, debidamente dosificada, no hace daño.
Cifras alarmantes
El panorama, realmente, es muy preocupante en todo México. Según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro CONSAR, citados en un artículo de la revista Forbes , casi el 80% de la población del país no cuenta con un ahorro para el retiro y una de las razones, es precisamente porque no hay conocimiento de conceptos básicos para una buena administración de las finanzas personales.
Las cifras se vuelven más alarmantes, la CONSAR dio a conocer que a lo largo de la vida laboral de los que hoy tienen menos de 36 años, se calculó que en promedio ahorrarán $434,714.00 a los 65 años. “Por lo que, con ese monto, y a precios actuales, podrían adquirir una pensión a través de una renta vitalicia equivalente a sólo $2,181.00 mensuales”.
Partiendo de estos datos, somos adultos que llegamos a la vejez a la deriva, con poca información, teniendo una relación tormentosa con nuestras finanzas y asumiendo un vínculo de amor y odio con el dinero. Nos llamaron la generación perdida, pero hay algo que aún podemos hacer y es enseñarles a los que vienen que las cosas sí pueden ser mucho mejores y que el futuro definitivamente no es tan pesimista.
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Educación financiera para niños, más razones
Hay muchos más motivos para enseñarles a los pequeños a manejar conceptos como gasto, ahorro e inversión.
De acuerdo con un artículo elaborado por el psicólogo Borja Quicios, en una de las páginas web más queridas por las mamás de América Latina Guía Infantil , cuando un niño recibe educación financiera tendrá muchas más posibilidades futuras, podrá tomar mejores decisiones, puesto que el aprendizaje del mundo de las finanzas está ligado a la educación emocional.
El experto explica que cuando los niños son pequeños no conocen el valor real del dinero, por esto muchas veces los escuchamos diciéndoles a sus papás: oye mamá o papá hay que comprar más dinero o haz que aparezca más dinero para comprar esto o aquello, lo que pasa es que hay que explicarles el esfuerzo que conlleva conseguirlo.
El experto recomienda que la educación financiera se empiece a introducir en la familia a partir de los 5 o 6 años, cuando los niños son capaces de comprender conceptos financieros básicos, pues el mundo de las finanzas se debe enseñar y adquirir en forma de hábitos.
Finalmente, Quicios expresa que lo primero que tenemos que hacer los adultos es poner el ejemplo. Sugiere que cuando queramos comprar algo hay que platicarlo con los hijos, contarles cuál es el precio de lo que queremos adquirir y el tiempo que tomó reunir el dinero.
“Así no sólo valorará el dinero, también, todo lo que se compre con él”.
Consejos prácticos
Alejandro Saracho, experto en finanzas personales, entrevistado en la revista Forbes , comparte algunas recomendaciones para que los padres consigan que sus hijos aprendan sobre finanzas personales.
- Las bases. Hay que explicarles a los niños cuántos billetes y monedas existen y sus equivalencias. Se les puede explicar, por ejemplo, cuántas monedas de un determinado valor se necesitan para juntar una cantidad, igualmente, se les puede enseñar que el dinero se convierte en productos y servicios, diciéndoles qué pueden adquirir con un valor específico.
- El dinero no cae del cielo. El experto considera que hay que explicarles a los niños que el dinero no aparece por arte de magia, por lo que hay que contarles cómo es el trabajo de los padres, qué es lo que se realiza y cómo se genera valor a cambio de dinero.
Para enseñarles a los pequeños a ganar dinero se les puede dar una retribución económica por lavar el auto, sacar la basura o bañar a la mascota, también pueden vender algún producto entre sus amigos. - Administrar el dinero. Se les tiene que comunicar que lo importante no es cuánto se gana, sino qué se hace con ese dinero que se gana. Explicarles qué son las prioridades, por qué es importante planear para llegar a un objetivo.
Al respecto lo que se puede hacer es poner una meta con los hijos, preferiblemente que no sea un objeto, sino una experiencia, luego se puede planear con ellos cuántas veces necesitan bañar a la mascota o lavar el coche para conseguirla. También se les puede enseñar a hacer una lista para llevar los gastos del día. - Ahorrar e invertir. Es fundamental que los pequeños comprendan el significado del ahorro, para qué es, que se vuelva un hábito y que no se guarda lo que sobra sino en cuánto se tiene una ganancia, una parte se destina a ello.
Asimismo, es clave, si queremos que el niño sea financieramente libre, que aprenda a invertir su dinero. Entre más pequeño aprenda más rápido lo conseguirá. Un buen ejercicio es la inversión en CETES para niños y se puede hacer cuando el niño reciba su dinero semanal, una parte la puede separar para inversiones y depositar en el banco en una cuenta especial para niños, los motivará cuando crezcan. - Manejo de deuda. Entre más rápido aprendan los niños cómo funciona la deuda, más precavidos serán. Se les debe enseñar a los pequeños a medir sus impulsos de pedir prestado.
Si quieren conocer cuál es el estado de salud de sus finanzas personales, les recomendamos hacer este divertido test, no se van a arrepentir: ¿Ahorras o gastas mucho? Fases de las finanzas personales .
Aprender jugando
“El juego realmente es el trabajo de la infancia”, escribió el educador estadounidense Fred Rogers.
El primer acto creativo del ser humano es jugar. Significa indagar, descubrir, conocer todo lo que se necesita para convertirse en adultos. Desde niños tenemos esa necesidad, pues jugar nos ayuda a comprender todo lo que sucede a nuestro alrededor.
Debemos saber aprovechar esta gran cualidad de los niños para que aprendan sin esfuerzo y de manera natural.
Hay varios juegos que motivan la comprensión de conceptos y el desarrollo de habilidades en finanzas personales, como ahorrar, invertir, elaborar un presupuesto, pagar deudas entre otras.
Para finalizar podemos mencionar al famoso Monopoly, el que por excelencia le enseña a los pequeños a comprender el significado de algunos procesos, además La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Condusef, tiene un juego de mesa con muchas preguntas para adquirir conocimientos respecto a las finanzas, de una manera divertida.
Se llama “¿Qué tanto sabes?” y es un maratón donde llegar a la meta depende de nuestro conocimiento sobre finanzas.